martes, 30 de noviembre de 2010

"Lecciones que he aprendido en diez años como columnista de tecnología": David Pogue

David Pogue, crítico de tecnología de «The New York Times», ha publicado un interesante artículo con las que, en su opinión, son las lecciones que ha aprendido de diez años de tecnología. En un tono divertido y cercano, Pogue construye su relato sobre cómo ha cambiado este sector desde que publicara su primera columna hace una década. Entonces, asegura, no había DTV, Blu-ray, GPS, WiFi, Gmail, YouTube, iPod, iPhone, Kindle, Xbox, Wii, Facebook, Twitter, Android, la música online, las películas en streaming y así sucesivamente.

Sus percepciones de esta intensa década de cambios tecnológicos son:

1. Aludiendo a la teoría de Roger Fidler (la mediamorfosis plantea que ninguna tecnología hace desaparecer a su predecesora), Pogue argumenta que nada reemplaza a lo anterior, de manera que las nuevas tecnologías no sustituyen a las que existían, sino que las expanden, las mejoran... La televisión, dice, nunca mató a la radio.

2. Más tarde o temprano, todo será bajo demanda, a la carta. Los últimos diez años han traído un cambio radical en el almacenamiento de los datos a través de las descargas digitales. La música, los programas de televisión, las fotos y ahora los libros y periódicos, todo está ahí. Buscamos el acceso rápido y fácil, asegura Pogue.

3. Los gadgets determinan la autoestima de la gente, hacen de su uso un estilo de vida, algo muy personal. Se sienten ofendidos, señala, si haces una crítica de un aparato, porque se sienten atacados en su decisión de haberlo comprado. «Por extensión, es una crítica hacia ellos», subraya.

4. Todo el mundo lee con sus lentes. Algunas de las guerras culturales en este país están profundamente enraizadas. El control de las armas, el aborto... Pero los sentimientos son igual de fuertes cuando se habla de tecnología. Hoy no puedes usar la palabra «Apple», «Microsoft» o «Google» en una frase sin apelar a las emociones. «Cuando revisé el iPad, intenté hacer algo radical: escribí dos versiones diferentes en la misma columna, una negativa y otra positiva. Mi idea era que pudieras ver esta tableta de forma muy diferente dependiendo de tu conocimiento técnico».

5. No es tan difícil hablar de los ganadores a los perdedores. Lo realmente interesante de este trabajo, asegura, es tropezar con un producto alternativo y conseguir la atracción del público. «Hablar a los ganadores de los perdedores no suele ser muy dificil, cualquiera puede hacerlo y algunos de los fracasos fueron colosales», dice para a continuación enumerar algunos como el reloj inalámbrico de Microsoft lanzado en 2003 que permitía mostrar citas y mensajes a un precio de 10 dólares al mes.

6. Algunos conceptos de tiempo «puede que nunca lleguen». Las mismas ideas revolucionarias nos bombardean año tras año. Sin embargo, aunque se repitan estos argumentos no todos se van a materializar. «Nadie quiere videoteléfonos, cuando hablamos por teléfomo no queremos estar presentables (...) Los jóvenes no quieren "comunicadores" que no envíen mensajes de textos, la gente no quiere navegar por internet en la televisión...», describe Pogue.

7. «Olvídate de siempre, nada dura un año». De los miles de productos que «hemos revisado en diez años, sólo unos pocos siguen en el mercado». Todo el mundo sabe que la tecnología evoluciona y el truco está en aceptar la obsolescencia del gadget en el momento en que se compra.

8. Nadie puede seguir el ritmo. «Dondequiera que voy me encuentro con personas que expresan la misma reacción por parte del consumidor: las cosas vienen demasiado rápidas». Es imposible, a su juicio, mantenerse al día en tendencias, en saber qué comprar para evitar la sensación de haberse quedado atrás. Nunca ha habido un período de mayor cambio tecnológico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario